Corrupción de “mi a mi” y de “tú a tú”

corrupción

Existe un índice internacional de percepción de la corrupción que publica Transparencia Internacional; es una valoración del sector público según la percepción de empresarios y analistas de cada país. Este índice lo encabezan , como suele ser tradicional (y a nadie extrañará) Dinamarca y Finlandia. España ocupamos un honroso o deshonroso, según como se quiera ver, puesto 30 en el ranking, con una puntuación que nos sitúa por detrás de Botswana, Santa Lucía o Gahamas; Alemania ocupa el puesto 13 y Francia el 22.

La anterior clasificación, a pesar de lo sorprendente de algunos de los que van por delante nuestro en honradez pública percibida, no es preocupante, lo es mucho más si miramos el estudio Global Competitiveness Report del Foro Económico Mundial. Los datos que aquí aparecen sí que son para echarse a llorar, echarse a la calle o echarse al cuello de algunos. Hay cinco aspectos, que miden nuestra honorabilidad como sociedad (como dijera Mafalda: Zoociedad o Zuciedad moderna), que son especialmente descorazonadores:

Se analizan 144 países en el mundo. El primer indicador es el de sobornos (dos no se sobornan si uno no quiere) en donde tenemos la poco honrosa posición de ser los 40º en el ranking mundial.  Es muy interesante la definición de la RAE sobre qué es un soborno: “un modo de corromper a alguien con dádivas para conseguir algo”; dicho de otro modo es venderse a uno mismo en la peor acepción que se puede tener de esa expresión; de algún modo es ganar a costa de que otros pierdan. Se podría decir que hay más “incorrupción” en las urnas con reliquias de muchas iglesias que en las otras urnas.

El segundo indicador es la independencia judicial que, por cierto, ¿por qué se habla tanto de la independencia de los jueces si se supone que los jueces los son, precisamente, por su independencia? La justicia debe ser independiente por naturaleza y quien la administra imparcial y aplicando la ley con el rigor o benevolencia que corresponda. En independencia judicial no nos va mejor, estamos en el puesto 60.

El tercero se refiere  a la calidad de una gestión pública transparente; lo que presume de ser transparente es aquello que, aún estando por delante de alguna otra cosa no impide que se pueda ver el contenido, lo que hay dentro, lo que está detrás y, como vamos de mal en peor, aquí estamos mal, muy mal ocupando el puesto 77 a nivel mundial. Podríamos decir que estamos ante una gestión opaca, oscura, sucia, que no deja ver el trasfondo de lo que en realidad ocurre; a las pruebas de estos últimos meses de cuentas en suiza, sobres, duques y demás espías, me remito.

A la par que el anterior, en el puesto 79 está la confianza en nuestros políticos, en nuestros conciudadanos (al fin y a la postre todos somos parte política de lo que hacemos en nuestras vidas y al igual que están los que están al frente pudieran estar cualquiera otros). La fe en nuestros políticos se ha perdido y les hay buenos, comprometidos, honestos, estoy seguro de ello, pero en estos momentos la confianza está dañada, muy dañada y lo malo tapa mucho o casi todo de lo bueno que se hace en política en nuestro país.

Pero el que más me duele es el último de los indicadores y no por el puesto que ocupamos en él, el 106 mundial, que ya de por sí es desastroso, sino por lo que indica, ni más ni menos que el despilfarro público, el derroche de los dineros de la caja de todos, que no es de nadie. El puesto 106 en derroche y vilipendio de los recursos públicos. Dios mío ¿cómo podemos hacerlo tan rematadamente mal? ¿cómo podemos administrar la casa común con tan poco interés por ser eficientes en la gestión del dinero público?

Y ¿queríamos jugar en la champions league de las potencias mundiales? Creo que antes debemos ordenar bien las ideas que como país y como ciudadanos queremos para nuestra común convivencia. En este caso, quizá lo esencial esté por encima de lo primordial.

Al final también debo de decir que, independientemente del color de quien está ahora gobernando, creo que estamos empezando a gestionar mejor los recursos de lo público, se está legislando y administrando con más rigor y se está preparando el terreno, los cimientos del crecimiento futuro, que aún tardará, aunque se hagan bien las cosas, pero llegará. Quiero pensar que quienes ahora nos gobiernan tienen conciencia de la situación, sobre todo los que se sienten responsables de sacarnos adelante, no los que lo arreglan o lo desarreglan todo de boquilla, sino los que trabajan por solucionar una vida que entre todos, gobernantes y gobernados, nos hemos complicado.

Hemos caído tan bajo que subir de nuevo a unos escenarios, a unos indicadores, más razonables, parece que tiene que ser posible a la fuerza y con esfuerzo.

Independientemente de todo ¿sabe lo que creo? Pues que ahora, que es cuando más asoma la corrupción, es cuando menos hay, por dos razones esenciales; la primera es porque el ladrillo y el asfalto están en la cuneta, hay menos actividad económica corruptible y, en segundo lugar, porque como sociedad ya hemos criminalizado a los corruptos (cosa que antes no hacíamos, o hacíamos menos), está peor visto; eso sí la “mierda” que ahora aflora tiene muchos, muchos años de solera, aunque parezca que es ahora cuando se ha gestado.

¿Seremos capaces de limpiar el terreno de juego en el que nos desenvolvemos? ¿Podremos crear un marco social y económico en donde todos juguemos con las mismas reglas de juego? ¿Habrá algún día en el que todos los que tienen poder sólo harán uso y no abuso del mismo?…

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4 Respuestas a “Corrupción de “mi a mi” y de “tú a tú”

  1. Hay días que espero, con impaciencia, los artículos y siendo todos suculentos lo de este último en realidad no me sorprende, lo que me gustaría, supongo que a casi todos, es tener una solución válida aunque pensándolo bien creo que pasa por la toma de una nueva Bastilla o lo que sea que halla que tomar en este país. Muchas gracias por tu visión del mundo.

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    • Gracias a ti Iñaki. en nuestro caso lo que creo que debemos de tomar es una Basta decisión, más que una bastilla, ante las situaciones que nos está tocando vivir a todos. Nuestro mundo debe cambiar y esto es cosa de todos, a una, como en Fuenteovejuna.
      Buenas noches.

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  2. ¿Realmente crees que en este pais los corruptos están empezando a pagar por ello? Si no hay justicia independiente esto no va a ser posible mientras que la gente con poder no pague y los ciudadanos normales si lo hagan

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    • No, no es que crea que los corruptos estén empezando a pagar por ello, es que creo que ahora, justo ahora, es cuando menos corruptos hay. Hay menos por lo que corromperse y los que puedan darse están más perseguidos social y judicialmente.
      buenas noches.

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