Un Racing de Primera

Racing

Suele suceder que “a perro flaco todo se le vuelven pulgas”. A este “perro” lo único que le sucede es que no le dan de comer y sólo flaquea en el mimo de los ingresos que debieran tener estos jugadores que llevan camino de convertirse en legendarios, en ese Racing mata-gigantes que tanto disfrute nos ha dado en tiempos pasados.

Al refrescar la hazaña que ha conseguido el único equipo de segunda B que se come a los primeras, no dejo de pensar en la torpeza con la que se están gestionando todos los temas extradeportivos que rodean al Racing. En primer lugar y como ciudadano de a pie me pregunto: ¿quién es el dueño del Racing? ¿Quién está impidiendo que la transparencia reine, como el buen juego, en este equipo? ¿Quién tiene paralizadas las acciones que resuelvan, de una vez por todas, la situación del equipo?

Está todo tan enmarañado que no soy capaz de distinguir los galgos de los podencos, los buenos gestores de los trapicheros, los desaciertos de las intenciones con nocturnidad y alevosía, y tampoco acierto a distinguir si la caja se ha vaciado por vicios ocultos, por fraudes, corruptos y corrupciones, o por dejadez en la gestión de lo que se paga con dinero de otros. Lo cierto es que en el club se han depositado dineros públicos, se ha disfrutado de algunas generosas transferencias de jugadores y no ha habido fichajes multimillonarios en los últimos años; todo ello debía haber permitido disfrutar de una situación financiera saneada y, sin embargo, la pobre, más pobre que nunca, está en la UCI y con difíciles posibilidades de recuperación.

Y me vuelve a surgir la misma idea ¿De quién es el Racing? O mejor, ¿de quién va a ser la culpa de que un equipo excelente en lo deportivo se pueda ir al traste si nadie toma cartas en el asunto? ¿Es responsabilidad de los pasados accionistas, de los actuales, de una acción decidida y mediadora del Gobierno de Cantabria, de la lentitud de la justicia, de las argucias legales de unos y de otros? ¿Quién sostiene la pistola y quién la va a disparar?

Siempre he pensado que en el deporte, salvo de modo institucional en el deporte base o en el olímpico, no se deben derivar dineros públicos. Pero también creo que los poderes públicos (para eso tienen poderes), gobierno y/o justicia, debieran forzar a una solución negociada, acordada o impuesta, pero a una solución paliativa antes de que el enfermo se nos muera.

La posible desaparición del Racing no tiene la importancia que pueda tener minorar el desempleo o potenciar la economía de Cantabria, esto nadie lo duda. Pero estoy convencido de que si hay voluntad e implicación se pueden poner encima de la mesa las soluciones sin tener que poner los dineros; el gran problema del Racing de hoy es destripar la maraña que lo envuelve y dejar que otros gestores cambien el rumbo que marca la deriva más inaudita, sucia, opaca y torticera. ¿Quién le pone la bufanda al gato?

La afición es intachable (salvo actos vandálicos aislados). Es una afición sufrida y convencida del valor de un equipo que simboliza los colores del deporte de toda la región. Tan sólo hace cinco años más de veinte mil lenguas marineras cantaban y saltaban al son de los logros del equipo y muchos otros miles se sentían orgullosos de las hazañas del primer equipo de la región. Sin embargo hoy no sé si tenemos más afición, cabreo, impotencia o desengaño. Los que ahí siguen merecen todos mis elogios.

 

lamadriddiario@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s