Confianza

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No te fíes ni de tu padre. Siempre habrá alguien que pretenda engañarte. Piensa mal y acertarás. No te fíes ni de tu sombra. Todos estos son mensajes cargados de desconfianza, mensajes plenamente adecuados en una España de pícaros y delincuentes, pero esa era la España de nuestros antepasados, ¿o no?

Si un país quiebra, se desconfía de todos los que están alrededor o en sus mismas parecidas condiciones. Si un avión se cae, todos se pueden caer. Si un político es corrupto, todos pasan a ser potencialmente corruptos. Si un alumno copia en un examen, todos pasan a ser copiadores en potencia. Si una empresa defrauda no se puede uno fiar de ninguna. Si un empresario se enriquece ilícitamente, todos lo hacen igual. Y si un sindicato no se atiene a las buenas prácticas, todos los sindicalistas pasan a ser sospechosos. En todos los casos es el mismo fundamento de cuando uno abre la primera página de una novela de Agatha Christie: todos los personajes son susceptibles de ser culpables y uno lee la trama desconfiando de todo y de todos. Muchos leen así la vida y no saben hacerlo de otro modo. A muchos de nosotros el entorno nos ha enseñado a ser desconfiados. La desconfianza es una de las enseñanzas que mejor se aprende pues no es que siempre que pienses mal, aciertas, sino que en tu mente, dada tu predisposición, siempre recordarás las veces en que acertaste así y olvidarás todas en las que erraste. Cuando así piensas, todas las veces en que te equivocas son meras casualidades, la verdad es siempre sospechosa.

En el mundo de los negocios, en el amor, en las relaciones paternofiliales, en el trabajo, en todos los ámbitos de la vida, el ejercicio de la confianza y el de la desconfianza entran siempre en un mismo bucle. Es decir: si desconfías, los demás también van a desconfiar de ti y te tratarán con cautelas e incluso justificarán alguna mala actuación contigo pues “no eres digno de confianza”, “algo habrás hecho”, “no se puede uno fiar de ti”, y esos actos, de los demás hacia ti, propiciarán que aún seas más desconfiado. Mientras que si confías en los demás, en los que te aprecian y con los que vives o trabajas, la experiencia relacional siempre va a ser más positiva y enriquecedora para ti y para los demás.

Hay personas que asocian la inteligencia o la listura con ser más desconfiados que los demás pues presumen de que tienen más información que la visible, y que como la naturaleza humana es como es, ellos sí que saben desenvolverse por la vida. Estas personas suelen ser solitarias y dependientes de otras en su fuero más íntimo. Siempre presumen de saber que nada es lo que parece, seguramente porque ellos mismos tampoco lo son.

Prefiero a esas otras (así creo ser yo) que piensan que, si no todo el mundo, sí casi todo el mundo es digno de confianza y que las buenas intenciones están en la base del comportamiento de los demás. Y que si alguien demuestra lo contrario puedes llegar a volverte cauto y receloso, pero sólo con esa persona, con quien ha demostrado no merecer tu confianza. Se podría decir: “Confía, que algo queda; desconfía y te quedarán las migajas de los demás”.

El que piensa bien de los demás es tonto o ingenuo; quien desconfía es listo y experimentado: ¡qué gran falacia! Una sonrisa es un gesto de confianza y el ceño fruncido es el signo del recelo. Qué quiere que le diga: yo, de El Caserío, me fío. 

lamadriddiario@gmail.com

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3 Respuestas a “Confianza

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  2. “Todo el mundo es digno de confianza” efectivamente, esa es mi opinión. Aquel que demuestre con sus actos que no es digno de ello, desconfiaré, me haré más cauta con esa persona, pero … “con esa persona”.
    Una vez, una persona no digna de mi confianza, me dijo en una situación donde no salí bien parada: “esto te pasa por confiar en la gente” y le dije “prefiero confiundirme por confiar que por pensar mal previamente de nadie”. Y sigo con la misma idea a pesar de las personas que me han defraudado en esta vida, que han sido pocas y que no me preocupan en absoluto; no están en mi círculo de amigos ni son personas apreciadas por mí.
    Os deseo a todos un buen día.

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