¡Ulises, no corras!

La lagartija, el blog de Luis Juli Aydillo

Nos pasamos toda la vida pensando en las metas que queremos alcanzar o, por lo menos, deberíamos tenerlas claras. En la entrada pasada ¿Quieres sopa de rana?… ¡Anda, espabila! hablábamos de la importancia de salir de la zona de confort, y para eso no hay nada mejor que tener claros los objetivos.

Hoy recordaba el poema de Ítaca, de Konstantinos Kavafis. El protagonista, Ulises, tras la guerra de Troya, vuelve a Ítaca, en un viaje que le duro muchísimos años, y allí le estaban esperado Penélope, su mujer, y Telémaco, su hijo. Sus últimos versos:

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.

Sin ella no habrías emprendido el camino.

Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,

entenderás ya qué significan las Ítacas.

Kavafis nos habla de que lo importante no…

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