Plan de planes (Reindustrializar Cantabria)

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El pasado viernes el Consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio de Cantabria presentó lo que él mismo ha denominado como “plan de planes”, que consiste en un Plan Industrial para Cantabria a medio y largo plazo.

Tras leer detenidamente la crónica que El Diario Montañés ha hecho de esta presentación lo primero que me ha venido a la cabeza es: “más vale tarde que nunca” después de año y medio de gobierno. A mi cabeza, que es grande más que lúcida, le cuesta creer que algo así, imprescindible, crítico me atrevería a decir, para esta Cantabria nuestra, no se decidiera e implementara en un tiempo máximo de tres meses desde que se empezó a gobernar. Parece que fue más importante que nuestros parlamentarios determinaran si lo que habían hecho los anteriores fueron galgos o podencos. Bien; miremos hacia delante, que el molino con esa agua ya no se mueve.

Se nos presenta un plan con un diseño de cifras para llegar en 2020 a 36.500 empleos, y que el sector industrial pueda pasar del 19% del PIB de Cantabria actual a un 20,5% y todo ello llegando a alcanzar las 2.500 empresas industriales en Cantabria. Con todo respeto hacia el Sr. Consejero, estas cifras no dejan de ser titulares. El que se consigan esos resultados u otros el tiempo lo dirá. En mi humilde opinión lo que sí debemos hacer es tener el objetivo claro de reindustrializar Cantabria. Se debe favorecer (que es lo que tiene que hacer un gobierno) un marco empresarial dinámico y adecuado a los tiempos actuales para que la industria actual y futura crezca, se desarrolle y sea competitiva en el mercado global en el que estamos. La cifra a la que queremos llegar es la que se obtenga como consecuencia de las medidas que se implementen. ¿Son las que nos han dicho? De acuerdo, perfecto. ¿Y ahora cómo lo hacemos?

Al igual que siempre ante cualquier otra propuesta que venga de un gobierno, he escuchado descalificaciones a lo propuesto. ¡Qué fácil es criticar negativamente un proyecto! Que si es cosmética; que si queremos un hijo tuyo, Sodercan; que si es un plan incompleto (pero al menos es un plan); que no está a la altura de lo que debe ser un plan de acción; que si es un prólogo del plan verdadero; que no va a haber recursos para afrontarlo… ¡Ya está bien, hombre, ya está bien! Empecemos a tirar entre todos el plan abajo y es muy probable que consigamos no sólo quedarnos como estábamos, sino todavía peor, con más inacción, y nos vamos de Guatemala a Guatepeor. Estoy harto de que cuando hay situaciones críticas, en donde todos deberíamos remangarnos y empujar a una para que esto eche a andar, el resto de las formaciones políticas se dediquen a echar por tierra lo que el gobierno de turno propone. Qué fácil es criticar. A ver, señor político, de la opción que sea: ¿no existe la posibilidad de pensar, de primera mano, en lo que están de acuerdo, más que en lo que difieren? ¿No es mejor ponerse de acuerdo en lo que se coincide para luego negociar, ajustar y corregir lo que de común acuerdo se pueda sacar adelante? ¿No es mejor construir que destruir o derribar? ¿No se da cuenta de que si cuando usted no está en el gobierno y lo único que hace es criticar lo que propone el contrario, seguiremos igual o peor que antes? ¿En el manual del buen político hay alguna normativa en la que diga expresamente “usted opóngase, por definición, a todo lo que proponga el gobierno de turno”? ¿No será más el hecho de que si el partido contrario propone algo, a ver si le va a salir bien la jugada y el mérito se lo lleva todo él? Sería bueno que a los votantes nos explicaran esto, porque entonces en lugar de votar a los que queremos elegir, quizá sería mejor votar a quienes no queremos que ganen, como una eliminatoria. A la vista de los resultados quizá fuera una mejor solución. ¡Qué barbaridad!

Por otro lado, ingenuo de mí, me sigo sorprendiendo de que en esta región nuestra sigamos practicando el “de fuera vendrán que de casa te echarán”. Nuestros gobernantes, a todos los niveles, siguen pensando que cualquier consultora o grupo de consultoras de Cantabria es peor que una de Madrid, Barcelona o de ámbito internacional. Quizá también los profesionales de aquí podamos pensar que son mejores los políticos de otras Comunidades Autónomas y no los nuestros. Bueno; sigamos, construyamos.

Los ejes del plan presentado son cinco: Innovación, Internacionalización, Rentabilidad y crecimiento, Emprendimiento y Formación y empleo. No sé si están todos los que deben ser pero, desde luego, estas sí que son oportunidades de mejora claras que necesitamos implementar. Lo que no he podido dilucidar es: ¿qué medidas se van a poner en marcha? Quizá aún no esté definido y necesitemos más meses para que las medidas se diseñen y otros tantos para que se lleven a cabo. Hay que negociar cómo apagamos el fuego de la casa con los interlocutores sociales. Cuando se decida cómo intervenir, la casa estará ya completamente quemada y vendrán otros a hacer malos a los anteriores y vuelta a empezar. Por favor, lo que deban de hacer háganlo ya y dejen a los galgos y a los podencos en la cuadra, que ahí es donde deben estar.

Quisiera decir algo sobre “qué hacer” en cada una de las líneas estratégicas que se han definido. Pero antes de todo, deben sentarse con los principales empresarios de la región, que los tenemos buenos (muy buenos diría yo). Escuchar sus demandas de apoyo, de iniciativa y de estímulos (antes que de ayudas). Hablar de cómo debe ser el marco para conseguir reindustrializar Cantabria. Ellos y no otros tienen que ser los interlocutores. Ellos y no otros son los que van a decidir si se aprovechan las oportunidades que ustedes, Gobierno, les pongan por delante. Ellos y no otros son los que van a arriesgar sus negocios, sus dineros y su prestigio para seguir progresando en sus proyectos empresariales. Ellos y no otros son los que van a generar nuevos puestos de trabajo y riqueza para Cantabria. Y usted, Gobierno, deberá encargarse de que lo hagan con legitimidad y con igualdad de oportunidades, cada uno en función de sus posibilidades. El gobierno, como siempre, está para arbitrar; no para jugar el partido.

Siguiendo con mi atrevimiento y pensando en el colectivo de consultores de empresa que trabajamos en esta región, diría, groso modo, lo que se podría hacer en cada una de esas líneas:

En Innovación los actores principales deben ser la Universidad de Cantabria y los departamentos de I+D+i de las principales empresas de la región. Crear un foro común, ejecutivo, ágil y con iniciativas concretas para que el Gobierno las pueda implementar. No vendría mal en este concierto contar con expertos de la región que ayuden a dilucidar qué es lo que la sociedad demanda, cuál es el mercado en el que queremos jugar y qué productos fabricar en función de las necesidades o de la conveniencia de los clientes, directos o indirectos, que acabarán comprando lo que las empresas fabriquen.

En Internacionalización los actores son bien fáciles de encontrar: los directivos de las empresas más exportadoras de Cantabria y un colectivo que represente a todas aquellas que quieran vender sus productos en otros mercados y o no sepan cómo hacerlo o no tengan los recursos para llevarlo adelante. De nuevo un foro de debate (de duración de una semana o dos a lo sumo; la mayor parte de las empresas tienen claro lo que necesitan) con el Gobierno presente y un moderador que ponga en orden las prioridades a acometer.

La Rentabilidad y el crecimiento vendrán de la mano de políticas claras del Gobierno para estimular la competitividad, la productividad, la eficacia de los recursos y el segmento de actividad de futuro que se decida apoyar con estímulos para favorecer ese crecimiento. Es ponerse a trabajar, detectar las oportunidades de crecimiento y ponerse a ello. Ni más ni menos.

En el Emprendimiento, primero diferenciemos entre intraemprendimiento (el que pueden potenciar las empresas actuales dentro de ellas mismas) y el emprendimiento “de garaje”. Este último nace de futuros empresarios que tienen buenas ideas, buenos proyectos, pero les falta empuje, recursos y la experiencia de los que en su día emprendieron. Pongamos a su alcance esos tres factores y para ello congreguemos a emprendedores cántabros de éxito de los últimos quince o veinte años junto con todos los que quieren adentrarse en el estimulante mundo de emprender, crear, caer a veces, y ganar en muchas otras. Gobierno, medie en esa interlocución y escuche lo que los actuales y futuros emprendedores le propongan.

Y en Formación y empleo, primero establecería el marco de incentivos para que la contratación de nuevos empleados estuviera siempre vinculada con la reindustrialización y el emprendimiento; medidas concretas para objetivos concretos. Si el “plan de planes” es coherente, los miles de empleos que necesitamos saldrán adelante. Quizá no todos de nuestra región, pero crearemos riqueza. En cuanto a la Formación, el plan de capacitación, centrado en las competencias profesionales, debiera abordar las necesidades de dos colectivos. Por un lado los que pertenecen a las empresas que quieren reinventarse y crecer industrialmente, capacitando a sus equipos para afrontar esas nuevas responsabilidades, funciones y/o destrezas. Y por otro a los actuales desempleados para formarlos en lo que la industria va a demandar de ellos, bien entendido que quien quiera trabajar deberá capacitarse en lo que se demanda, no en lo que él quiera o pretenda desempeñar.

Con todo esto, muy atrevido por mi parte, se puede confeccionar un puzzle completo de actuaciones dentro del marco de generación de riqueza y empleo que todos queremos para Cantabria. Ello pasa por potenciar una industria venida a menos. Si todos los actores que aquí han sido citados quieren, podremos hacer que venga a más y a mejor. Políticos de Cantabria: es preferible actuar, aunque haya errores, que no hacer nada y seguir igual o peor. ¡A qué esperamos! No mareemos más la perdiz.

lamadriddiario@gmail.com

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6 Respuestas a “Plan de planes (Reindustrializar Cantabria)

  1. ¡Qué razón tienes!…Sabes que para estas cosas,…. tú,… puedes contar conmigo, porque SÉ que eres una buena persona.
    Algo podré aportar aunque tenga al lado grandes empresarios.
    Y para que te lo pienses, tengo que decirte que mi mensaje es, que los retos que tienen por delante los jóvenes y que ya deberían haberse producido en todo este tiempo “perdido”, aparte de la reindustrialización, están relacionados con elevar el nivel de la cultura, los I+D+i, implicando también a intelectuales y artistas.
    Hay que crear actividades para desarrollar todo aquello que sirva para conseguir crear una conciencia solidaria buscando la paz en todo el mundo, la lucha contra la pobreza y contra la explotación de los trabajadores, la total paridad entre mujeres y hombres, redistribuir mejor la riqueza, el respeto al medioambiente y a la naturaleza
    Te suena..? (Cooperación al desarrollo).
    Llegado el momento de nuestra jubilación y haciendo un análisis de lo que hemos hecho, creo por mi parte, que he sido muy torpe asistiendo a tantas reuniones llenas de intrigas, dominadas por gente con el único propósito de ser protagonistas o hacer dinero.
    Ya he pedido perdón y aquí me tenéis para lo que haga falta.
    Me gusta seguir trabajando en cosas al lado de gente que piense arreglar lo que se pueda para hacer bien a la región, venga de donde venga la propuesta.
    Si Paco Martín dice que eso se puede hacer,..¡ habrá que ayudarle!, como si lo pide Juanjo Sota, Eduardo Van den Eynden, Rubén Gómez o José Ramón Blanco, las diferencias ideológicas deben ser superadas si se quiere llegar a algún sitio..
    No hablo por tanto de las personas, me gusta hablar de las ideas. Seguro que todos ellos estarán a la altura de los nuevos tiempos con puntos de encuentro con los que sabrán formar un buen equipo, para conseguir felicidad y bienestar para todos.
    Y aun sabiendo que a pesar de la buena voluntad, algo tendrán que decir, ahí va mi ofrecimiento y mis saludos.
    Cordialmente.

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  2. Muy buenas Antonio!

    Me ha encantado este artículo por la calidad del análisis de situación que haces como si de un ave sobrevolando toda Cantabria se tratara 🙂

    Por mi parte, soy joven, padre, trabajador por cuenta ajena, intraemprendedor, emprendedor y muchas otras cosas, pero a pesar del poco tiempo libre que mi situación significa, veo tanto sentido a tus palabras y a tu visión global del asunto, que me ilusiono, y dejo también mi mano tendida (y mis capacidades de informático) al servicio de cualquier iniciativa que pudiera surgir de este análisis tuyo.

    Pienso que debemos defender ciertas instituciones publicas como son las derivadas de la sanidad o la educación, pero estoy seguro de que la mayoría de tus lectores no tenemos un ideario asociado a una sola dimensión espacial… y podemos coincidir en que para este tipo de ámbitos, podría ser muy eficiente una iniciativa privada (que quizá incluso ya exista o se esté forjando ahora mismo en algún “garaje” jeje), que sea capaz de aunar las voces del sector empresarial mediante foros abiertos, sesiones cooperativas o simplemente aprovechando las capacidades comunicativas que nos brindan los tiempos en los que vivimos.

    Creo que vamos asimilando que no es tiempo de revolución sino de renacimiento, de aplicar los aprendizajes y las capacidades de cooperación del mundo virtual al mundo físico. Creo que es tiempo de trabajar para crecer por nosotros mismos, para colaborar en todos los ámbitos sin necesidad de “pedir permiso” a ningún gobierno, ni esperar a que propongan largos documentos de muchas páginas y mas meses, aunque por supuesto contando con la gente sabia que también en la política la hay, y son una pieza más o incluso el marco del puzzle que nos relatas. Hay que tener en cuenta además que esto no solo está ocurriendo en Cantabria, sino en el planeta Tierra, así que entre todos seguro que se van planteando opciones de crecimiento muy interesantes 🙂

    Lo dicho! que me ha encantado tu análisis y que si en algún momento puede alguien necesitar “digitalizar” canales de cooperación, aquí estoy yo para -al menos- dar mi humilde visión profesional.

    Salu2

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    • Buenos días Jorge. No nos conocemos personalmente, pero ello no impide que esté plenamente de acuerdo con tu iniciativa y si alguna otra persona decide que nos pongamos en marcha en la búsqueda de ese foro de crecimiento profesional y empresarial, estaré encantado de ir en ese tren.
      Por supuesto que si recibo más comentarios en este sentido contaré contigo para emprender algo en este sentido.
      Muchas gracias por todos tus comentarios y alabo tu sentimiento, compartido, de rebeldía, ante la situación que estamos viviendo de parálisis e indecisión.

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  3. Gran artículo, Antonio.
    Comparto casi todos tus postulados. Solo disiento de tu fe en ese enésimo Plan Industrial, diseñado por políticos completamente ajenos a la realidad y obsesionados con la visión de corto plazo (2020 está a la vuelta de la esquina, y esas cifras no me parecen nada creíbles)

    Es una lástima, porque pienso que nos esperan unos próximos años apasionantes y llenos de oportunidades, para aquellas regiones que apuesten por la innovación y el desarrollo tecnológico. Como bien decía Jorge, más que una Revolución se adviene un auténtico Renacimiento, similar al que se produjo tras los años oscuros de la Edad Media. Al igual que entonces, el verdadero capital transformador será el conocimiento y el factor humano, por encima de otros recursos más tangibles, pero menos accesibles. Cantabria debe aprovechar esta oportunidad, y pienso que cuenta con las bases imprescindibles para hacerlo, al margen de sus limitaciones como “pequeña región” (o incluso tornando esta característica en ventaja, si somos capaces de vender nuestras fortalezas)

    Coincido con los anteriores comentarios en que el verdadero cambio debe ser impulsado desde la sociedad, no desde los gobiernos. Los gobiernos deben limitarse a simplificar normativas, eliminar obstáculos y conjuntar los esfuerzos del sector privado. No es necesario inventar la rueda. Basta con replicar los modelos de éxito de la colaboración público-privada que están funcionando en otras regiones (p.ej.: País Vasco, Madrid, Málaga…). En estos casos, los poderes públicos se limitaron a coordinar las iniciativas nacidas en las grandes empresas, Asociaciones, Universidades, Centros Tecnológicos, etc.

    Sigamos estos ejemplos de éxito. Dejemos esa manía de implantar los Planes desde arriba hacia abajo, y construyamos (desde la sociedad) esas bases que estimulen a industrias y empresas a apostar por nuestra región, en lugar de marcharse fuera.

    Nos toca colaborar entre todos para empujar esta palanca 🙂

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    • Total y absolutamente de acuerdo contigo Luis. Si esperamos a que los políticos hagan lo que dicen que van a hacer y a que salgan del cortoplacismo, vamos “daos”. Está claro que tenemos que ser los ciudadanos, los emprendedores, los que demos respuesta a todos sus brindis al sol.
      Aún así, como soy un condenado optimista, siempre quiero pensar que en algún momento vendrá el cambio real, no el demagógico o electoralista.
      Mientras tanto a luchar y remar por lo que creemos.

      Muchas gracias por tus palabras.

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