Optimizador o maximizador

Hace varias semanas terminé el libro de Elsa Punset (que recomiendo plenamente) titulado “El libro de las pequeñas revoluciones”. Es un maravilloso compendio de recomendaciones para mejorar, cambiar y evolucionar en nuestros estilos de vida. Me parece que es una lectura valiosa para cualquier persona que necesite o que desee cambiar determinados hábitos tóxicos que nos infectan e impiden un mayor nivel de felicidad o de satisfacción con nosotros mismos.

En este libro, entre otras cosas, aprendí dos nuevos conceptos que definen cómo somos las personas. Seguro que usted se verá reflejado en uno de los dos comportamientos. Si eres “maximizador” es que quieres lo mejor en todo… y defines lo mejor en función de lo que la mayoría considera que es “lo mejor”. Si no, serás “optimizador”, cuando quieres algo lo suficientemente bueno. Da igual que tus aspiraciones sean elevadas o modestas, lo importante es conseguir algo que encaje en tus necesidades concretas. Dicho de otro modo, o bien somos perfeccionistas (maximizadores) que aspiramos a lo mejor, al tope de la gama –en cualquier ámbito de nuestra vida –, o bien somos optimizadores que buscamos la mejor relación calidad-precio en todo lo que emprendemos, hacemos o deseamos.

Si uno es maximizador se enfrenta al elevado reto de que lo que consiga en la vida tiene que ser lo mejor; no se va a conformar con aquello que considere “vulgar” o de una calidad o prestaciones que no sea lo que él considere que es el máximo, el súmum, lo más elevado a lo que considera que puede y debe llegar. El maximizador cuando consigue algo en la vida, suele ser muy grande a los ojos de los que nos consideramos normales. Estoy convencido de que los grandes emprendedores, descubridores, científicos y gentes de una vida ejemplar suelen ser de este grupo. El inconveniente, el gran inconveniente, es que a la cumbre, a la cima cerca de la perfección, llegan muy pocos. Y todos los que se quedan por el camino se convierten en cadáveres de su propia existencia que habiendo podido ser magnífica se ha quedado en la simpleza de lo normal, siendo “normal” el peor de los calificativos. Otro “pequeño” inconveniente del maximizador es que nuestro diseño genético, como especie, tiende a la insatisfacción y lo que para otros pudiera ser una meta, para él es simplemente una etapa más en un camino que nunca tiene fin.

Si uno es optimizador es posible que en muchos momentos sienta que su vida no es como la de las “celebrities” que brillan con luz propia en la constelación del género humano. Pero sabe que el denodado esfuerzo (nunca la suerte) está en la base de lo que a unos pocos les ha convertido en estrellas y no concede tanto valor al esfuerzo maximalista de llegar a ser. Quizá el optimizador disfruta con el camino, admira el paisaje, comparte con otros los pequeños logros que se van consiguiendo, y desde su sencillez (calificada de simpleza por otros) se siente feliz por los pequeños logros que va consiguiendo. El optimizador sabe que a partir de un punto determinado la dosis de esfuerzo, de dedicación, de sufrimiento que hay que poner en juego para conseguir la excelencia, es un precio demasiado caro para un resultado que se presenta muy incierto. Sabe que muchas veces vale más pájaro en mano que ciento volando.

Yo soy optimizador, no aspiro a ser el mejor en nada, tan sólo quiero ser lo suficientemente bueno como para aportar valor en mi entorno familiar, profesional o de amistad. Admiro a los “grandes” que construyen palacios y mansiones con sus vidas, conformándome con la buena casa de mi propia existencia, sin envidiar la de otros.

 

lamadriddiario@gmail.com

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10 Respuestas a “Optimizador o maximizador

  1. Excelente artículo Antonio, la paradoja es que para que el maximizador logre alcanzar la meta, necesitará siempre optimizadores, que aprovechando los conocimientos los recursos y desde luego las circunstancias hagan se siga existiendo camino con “pequeñas soluciones”, imprescindibles para llegar a la meta soñada!!!

    Un abrazo

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  2. En tu última frase está la clave de los optimizadores versus maximizadores: ” sin envidiar nada de los demás”. Los primeros vamos aportando nuestros pequeños valores por donde vamos, simplemente porque solo sabemos hacer eso: pequeñas cosas. Y muy contentos de que así sea…!!.

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  3. Haciendo una comparativa de tu análisis , me difiniria como optomizador , la vida me ha enseñado que otra cosa por encima como defines a un maximizador representa un caro precio que pagar , ya sea en riesgo económico , familiar o personal , no hay nada mejor que estar a gusto con lo que tienes sin envidiar a nadie .
    Un abrazo

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