Economía de andar por casa

Le llamamos economía doméstica, aunque muy, muy domesticada no es que la tengamos, la verdad. Hace tiempo que tenía interés en hacer una pequeña reflexión sobre los conocimientos que tenemos sobre esa economía de andar por casa y que tanta falta nos hace cuando pintan bastos económicos en el bolsillo.

En la educación de los últimos años, al menos en el bachiller, hay asignaturas relacionadas con la economía, pero hasta hace bien poco muchas personas y familias se han enfrentado con la gestión económica de su propia vida sin disponer de algunos rudimentos esenciales para poder defenderse en la maraña económica que nos ha tocado vivir. No me estoy refiriendo a temas de altas finanzas, no, qué va; pienso en la idea que, en media, se tiene acerca de conceptos tan habituales como: Cuenta corriente, tarjeta de crédito, tarjeta de débito, dinero, dinero en metálico, el IBAN, un cheque, tarjeta monedero, pagar con el móvil (contactless), una transferencia, pago contra reembolso, préstamo bancario, una hipoteca, el tipo de interés, un depósito a plazo fijo, un fondo de inversión, la bolsa, las acciones, un crédito, el TAE, los componentes de una factura, el IVA, el IRPF, el IBI, los términos de una nómina, la declaración de la renta, el IPC, Paypal, un bitcoin, el tipo de cambio, las comisiones de un banco, los seguros de vida, de vivienda, de automóvil y sus franquicias y coberturas, los impuestos especiales, las desgravaciones, los impuestos locales o las subvenciones. Son tantos los instrumentos financieros, de pago, impositivos, etc que es muy difícil, para un ciudadano medio, conocer todos los entresijos que hay por medio de todos ellos. De hecho, el desconocimiento de muchas de estas nociones está en la base de problemas como las preferentes, los suelos de las hipotecas o las estafas piramidales, sellos incluidos.

Pero quizá el componente más determinante para una buena economía familiar sea el de ajustar algo tan sencillo como el gastar un poco menos de lo que se ingresa. En la familia, en el hogar, sólo hay una inversión importante y es la adquisición de la vivienda, todo lo demás son gastos, muchos de ellos necesarios o imprescindibles, pero gastos al fin y al cabo. Todos tenemos unos estilos de vida (alimentación, vestido, ocio, tipo de vivienda, vacaciones, salud, etc.) que debemos poder pagarnos, hoy y en circunstancias menos favorables a las presentes. Cuando nos comprometemos con un tipo de prestación o de servicio, debemos ser conscientes de si encaja con nuestras posibilidades o las rebasa y en este caso ser lo suficientemente realistas y humildes como para descender un peldaño y ubicarnos en el nivel que nos corresponde. Esto aunque parece muy obvio no lo es tanto y en muchas familias se sufre por pesadas cargas asumidas en tiempos pasados y que nos resistimos a cambiar; la pérdida siempre es dolorosa.

Por todo lo anterior creo que es muy recomendable que todos podamos tener unos conocimientos mínimos, básicos, de los aspectos que inciden en la economía de nuestro hogar para no equivocarnos, para no pecar de ingenuos o para no sobrepasar las fronteras naturales que nuestros limitados recursos tienen. La Educación, los Ayuntamientos, incluso las empresas debieran de promover estas competencias. El año pasado me hablaban de un profesional, en una empresa, al que le tocó un millón y medio largo de euros en la Primitiva; dejó la empresa, montó un negocio, cambió su estilo de vida y me informaban de que, poco tiempo atrás, le acababan de embargar todos sus bienes y se encontraba sin propiedades, sin trabajo y, lo que es peor, sin familia, pues mujer e hijos le habían dejado por imposible, por pretender ser lo que no era. La avaricia rompe el saco, sobre todo cuando quien lo rompe piensa que no tiene fondo por ignorancia y desconocimiento de la tela del saco y de la otra “tela” que hace falta para mantenerlo lleno.

Muchas gracias.

 

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4 Respuestas a “Economía de andar por casa

  1. También me parece un tema FUNDAMENTAL, y ya que la enseñanza aun no lo aborda al nivel que corresponde, como padre estoy deseando aportar mi granito de arena a la educación de mi hija. Me siento muy agradecido por haber tenido la oportunidad de asistir al seminario de uno de los mejores expertos del mundo en este tipo de estrategia financiera de andar por casa: T. Harv Eker.

    Ademas de un lavado de “virus mentales” respecto al dinero (también fundamental), uno de los conceptos mas prácticos y fácilmente aplicables que aprendimos, es el de la teoría de botes (o jarras), según la cual, del 100% del dinero que entra en casa, deben repartirse unos porcentajes estudiados para cada tipo de gasto:
    Necesidades -> 55%
    Ocio y Caprichos -> 10%
    Donaciones -> 5%
    Formación -> 10%
    Ahorros -> 10%
    Libertad Financiera -> 10%

    El objetivo es cubrir todas las necesidades EMOCIONALES que los humanos tenemos respecto al dinero. Cada bote a su vez puede subdividirse (Ej.: Ahorros/Coche Nuevo -> 4%; Ahorros/Emergencias ->6%)

    Como programador, no pude evitar crear una web para facilitarme el trabajo de anotar gastos por tipo, aplicando esa teoría de botes (algo que ninguna aplicación actual ofrece)

    A día de hoy sigue siendo gratuita y la usan muchos de nuestros amigos y familiares ademas de nosotros. Si alguien quiere echarle un ojo, y con tu permiso Antonio, esta es la dirección:
    http://gastalog.es

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