Creer en uno mismo

Qué importante es para nuestra satisfacción personal y para nuestro índice de felicidad el creer adecuadamente en nosotros mismos, en nuestras posibilidades, en que podemos conseguir aquello para lo que estamos capacitados o que nos ilusiona. En nuestro país, además de déficit presupuestario, tenemos un gran desequilibrio en nuestra balanza de autoestima. Eso merma muchas de nuestras capacidades para conseguir logros más generosos que los que nos llevamos a cuerpo y alma al final de nuestras vidas.

El empedrado de la vida es el mismo para todos; lo que sucede es que unos tenemos mejores amortiguadores para “sufrir” sin sufrimiento el terreno. Lo bueno y lo malo está bastante repartido, al menos aquello que incide sobre nuestro nivel de felicidad. Quiero decir que el dinero o la potencia económica de otros no les es garantía de felicidad, por mucho que ayude. Siempre es más valioso el necesitar menos que el tener más, pues lo primero se arregla con muy poco y lo segundo puede llegar al infinito. Ahora bien; cuando creo en mis posibilidades, ¿qué se me puede poner por delante? Nada. Por regla general lo que anteponemos son nuestras autolimitaciones y con esa gasolina es difícil que el coche ande.

Como sociedad, también, nos hemos acostumbrado a creer más en lo foráneo que en lo propio: no hay país más corrupto que el nuestro, nadie investiga ni invierte menos que nosotros, las ciudades y los profesionales son mucho mejores los de fuera que los que poblamos estos lares. Esto, particularmente, también sucede con la valoración de los profesionales en comunidades pequeñas como Cantabria frente a otras como Madrid o Barcelona. Es como si sólo en esas ciudades estuviera lo mejor de España. El de fuera siempre es mejor; qué tristeza, qué poco nos queremos.

¿Qué tenemos que hacer para creer en nosotros mismos? Es fácil la respuesta: romper todos los mitos sobre nuestras limitaciones, repetirnos que podemos, que lo vamos a conseguir. Desterrar el “ya veremos” o el “lo voy a intentar”. Es posible que necesitemos que alguien nos ayude a descubrir la mina de oro que llevamos dentro (algunos trabajamos en ese tipo de minería). Cuando conseguimos ver la luz en el túnel oscuro de nuestro descreimiento, la sensación que experimentamos es indescriptible. Viene un “subidón” en toda regla cuando descubres tus propias capacidades. Y cuando se saben gestionar desde la humildad, la persona no tiene límites ni para sí mismo ni para los demás.

Anuncios

2 Respuestas a “Creer en uno mismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s