Amancio Ortega

Admiro enormemente a esta persona. Me sumo a los jóvenes de entre 16 y 19 años que en una reciente encuesta han manifestado que el personaje al que más quisieran parecerse de mayores es, precisamente, el Sr. Amancio Ortega.

La encuesta a la que me refiero fue realizada por Gad3es para Educa 20.20 y Fundación Axa, a más de 12.000 jóvenes españoles. De ellos, 5.800 respondieron a la pregunta “a quién querían parecerse de mayores”. La respuesta era abierta: podían escribir lo que quisieran. De todos ellos, 256 jóvenes eligieron a nuestro personaje. Las chicas “colocaron” a Amancio Ortega por delante de “mi madre”, de Emma Watson o Steve Jobs. Los chicos prefirieron a Bill Gates y Steve Jobs por delante de Amancio Ortega, que fue su tercera elección.

Me parece estupendo que el Sr. Ortega (no el “millonario”, sino el emprendedor empresario) sea modelo aspiracional para las nuevas generaciones. Ojalá tuviéramos veinte como él en España. Alguien que empezó siendo un humilde empleado y acabara siendo un humilde y grandísimo empresario con la fuerza de su trabajo, de su inteligencia y de su determinación, merece el mayor de los respetos. También merece esa gran admiración que muchos le profesamos. Amancio Ortega supo dar curso a la visión que tuvo de lo que podía llegar a conseguir (seguro que mucho menos de lo que al final está consiguiendo), rodeándose siempre de los mejores en todos los trabajos que ha ido asumiendo y con la complejidad que el grupo Inditex ha ido tomando con los tiempos. Su valor como emprendedor es único y digno de reconocimiento ahora, no sólo cuando nos deje –dentro de 20 o 30 años- y todos alabemos sus logros. Su imperio –me gusta esta expresión en positivo- ha generado miles y miles de empleos y junto con otras (pocas) enseñas de nuestro país ha conseguido situar un poco mejor a España en el panorama internacional: las multinacionales ya no sólo son norteamericanas.

Pero además del empresario y quizá por encima de él, está la persona. Aunque no he tenido el placer de conocerle, sí conozco sus obras y pienso que además de inteligencia y esfuerzo posee una gran dosis de humanidad y de humildad, tanta como para haber sido invisible al mundo, hasta que no le quedó más remedio. Dime de qué presumes… Amancio Ortega ha donado mucho dinero. Me da igual cuánto represente de su fortuna personal, pero ahí están Cáritas, la sanidad española, sus becas de estudios en los EEUU y tantas otras organizaciones y personas a las que habrá ayudado y no somos conscientes de ello. Esas sí que son verdaderas acciones de Responsabilidad Social Corporativa. Por lo demás, invierte su dinero con el mismo interés de conseguir la máxima rentabilidad, como hacemos todos y cada uno de nosotros. (Salvo los que nada tienen y quieren que eso mismo tengan los demás.) Quien tenga la osadía de denunciar o criticar este tipo de acciones generosas es por envidia o por ignorancia, y quien así proceda, se califique como mejor le convenga. Personalmente alabo el gusto de las jóvenes españolas, que han sabido reconocer su valor como referente. Ojalá algunas de esas 256 lleguen algún día a ser como él.

 

lamadriddiario@gmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.