¡¡ Qué bien huele!!

¿Ha pensado alguna vez en la importancia que tienen los olores para las personas? ¿Sabe que la memoria olfativa es la más potente que tenemos los seres humanos? Los recuerdos sobre olores y aromas son intensos y perduran todo el tiempo en nuestra vida, con más fuerza que los que contienen palabras o imágenes. Estamos “fabricados” para que sea muy importante todo lo que olemos como medio de supervivencia pues nacimos a la vida sin un manual de instrucciones de lo que nos era o no fuente potencial de peligro.

Una de las emociones que más impacto tienen en el ser humano por su carácter protector es el asco, y este suele nacer más con lo que olemos que con lo que vemos. Los malos olores nos previenen de situaciones posiblemente peligrosas o de alimentos que, por su mal estado, nos pueden llegar a perjudicar. Ese asco en muchos casos suele estar muy cerca del horror, tanto que cuando sólo lo vemos (lo que nos provoca asco), casi llegamos a sentir el olor en nuestra imaginación. Es uno de los mejores mecanismos que tenemos para nuestra propia evolución y selección natural.

Pero prefiero hablar de los olores que nos transportan a emociones y gustos positivos. Son olores que están registrados en nuestros genes y que, en muchos casos, responden a circunstancias fisiológicas. En mi catálogo de buenos olores tengo algunos que son realmente significativos. El aroma de la hierba recién segada, uhhmmmmm… qué aroma tan gratificante; es un olor que penetra en lo más hondo de nuestra herencia vital. El olor del mar, sobre todo cuando estamos paseando por la playa muy cerca de las olas rompientes, es un aroma cargado de iones negativos que nos transforman positivamente. El olor del pan recién hecho que despierta apetito y también nos recuerda el calor del hogar, es el olor del fuego hecho alimento. Ancestralmente muy cerca de ese olor está el de la leña ardiendo en una chimenea, el olor del fuego controlado, sobre todo en los días de frío. El otro aroma ionizante es el de la lluvia, sobre todo la de verano, cuando comienza a caer en la tierra seca; es un olor de vida y de regeneración, del agua que da vida al campo y a nosotros. El aroma del café recién hecho; este es de los buenos de buena mañana, su olor despierta nuestros sentidos en todos los sentidos. Uno de mis favoritos es el aroma de un recién nacido; la ternura que transmite es infinita: huele a cuidados, a delicadeza, a limpieza de cuerpo y alma, a inocencia.

Tras todos los olores esenciales que nuestra naturaleza nos anima a distinguir y a valorar, están todos los artificiales como las colonias, los perfumes, los aromas de detergentes y suavizantes, el olor de un coche nuevo, el de una prenda de ropa recién comprada o el aroma de un libro nada más lo abrimos. Tampoco podemos olvidarnos de los olores de nuestro propio cuerpo, de las feromonas que nos inducen a la atracción por determinada persona o incluso a su rechazo, sin saber por qué. Nuestra pituitaria está genéticamente preparada para preferir unos olores determinados de otros seres humanos, generalmente los que son más complementarios a nosotros y que nos invitan a la procreación.

El olor, el aroma de algo, es una sensación muy difícil de describir sólo con palabras. De hecho las más de las veces, si tenemos que describir a otro un determinado olor, lo hacemos en relación a otros que nuestro interlocutor ya conoce. En cualquier caso siempre nos quedará la eterna sensación de que un olor agradable siempre será un buen invitado a recibir en la casa de nuestro cuerpo.

lamadriddiario@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.