Química intelectual

Cuando nuestras palabras expresan sentimientos de gran profundidad que se acaban de encender o que ya estaban encendidos tiempo atrás pero que afloran en cierto momento, es en ese preciso instante cuando nuestra alma es la que siente y expresa lo que la inunda. Creo que hay pocas ocasiones en la vida más intensas que cuando sentimos emociones de ese gran calado y las podemos expresar a la persona o personas adecuadas. Lo cierto es que son pocas o muy pocas aquellas con las que podemos expresarnos con el alma en los labios, bien por nuestros prejuicios sobre lo que esa persona es o va a pensar, o bien -más habitual- porque somos plenamente conscientes de que no vamos a ser entendidos o aceptados. Personalmente no me siendo limitado para decir lo que quiero decir con la asertividad precisa, pero sí que es cierto que me he encontrado con muy pocas personas en la vida con las que la química intelectual me haya permitido expresarme con todo el rango de colores que las palabras permiten.

Efectivamente el mayor enemigo para que se pueda producir la química son los prejuicios que hacen que los que con nosotros están, los que supuestamente mejor nos conocen (nuestros progenitores, hermanos o parejas) despliegan todo un cóctel de supuestos comportamientos que empobrecen su visión sobre nosotros. En otros casos dan por supuestos modos de ser que lo fueron o que ni siquiera lo fueron pero que siempre nos han asignado: “Tú siempre dices, siempre haces…” Este tipo de expresiones anulan cualquier acercamiento o aproximación y limitan nuestra capacidad de relación. Pero cuando te relacionas con personas que están dispuestas a asombrarse con tu modo de ser, con tus pensamientos y emociones; personas que aceptan lo que expresas sin juzgarlo y sin tratar de analizar si esa idea se corresponde o no realmente contigo, entonces surge esa química intelectual a la que me refiero. La realidad es múltiple, infinita; las combinaciones de pensamientos y sentimientos nos convierten en seres poliédricos que no necesariamente tienen que estar adscritos a un pensamiento único. Podemos ser creativos, originales, diferentes y abiertos al cambio. De ahí surge otro gran enemigo para la química y es la comodidad o vagancia mental de no dedicar ni un instante a pensar en cómo puede cambiar o haber cambiado la mentalidad de una persona. Como supongamos estables y monolíticos a los demás vamos muy pero que muy equivocados, pues el cambio es lo único que es constante en el género humano. Aceptemos el cambio de los demás, y como una de las grandes leyes de la asertividad nos tenemos que permitir poder cambiar de opinión, sin que ello signifique que modifiquemos nuestro afecto a otras personas. Si no lo aceptamos puede que también hasta el afecto cambie, pero por decisión del otro, del que no se siente aceptado.

Otro gran enemigo es la desconfianza. Cuando uno es desconfiado es que se siente inseguro. En algún momento –como todos- se ha sentido dolido o engañado y por ese motivo cierra la puerta a la credibilidad del otro. Es más, si usted trabaja con otras personas y es desconfiado es muy difícil que sea capaz de dirigir adecuadamente a otros. Puede que su éxito profesional se deba a otros factores, pero nunca al de saber liderar a otros: su desconfianza nunca le permitirá delegar y deberá dedicar todo su tiempo a supervisar las actuaciones de otros en lugar de estimularles a que den lo mejor de sí mismos.

Una sugerencia: si se ha encontrado en la vida con personas con las que intelectualmente ha sido capaz de conectar y el aprecio es mutuo, no las pierda de vista. No las deje escapar; de hacerlo, se estará perdiendo la mejor oportunidad de ser más lo que usted quiere ser que lo que quieren que sea.

lamadriddiario@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.