¿Existen?

En muchos cuentos cobran vida y en muchas vidas se cobran con ellos no pocas desilusiones. Cuando niños aparecen verbalizados en nuestros oídos deseosos de magia y perfección y luego, más adelante, en la vida real y ordinaria, se nos hace muy cuesta arriba entender que aquello que imaginamos ni existe ni puede existir. Por ello, en este momento, quisiera contarle este cuento con la intención de que trascienda y llegue a sus oídos. Imagine que tiene diez años y que alguien le narra lo siguiente:

“Érase una vez que se era un maravilloso país, un lugar de ensueño en donde todo era perfecto. Todos sus habitantes eran príncipes y princesas de azul turquesa. Todos azules, todos perfectos, todos maravillosos, nada desentonaba en la infinita perfección; principios y finales perfectos, amores maravillosos, vidas regaladas. El esfuerzo, la enfermedad, lo imperfecto, no existían, se desconocía su realidad. En este país de príncipes y princesas azules, el amor, la dulzura y la paz impregnaban casas, calles y jardines; todo era armónico, feliz, perfecto… ¿todo? No. Lamentablemente en el país azul nadie era consciente de su realidad, nadie podía sentir nada diferente a lo que experimentaban los demás, todos eran iguales, todos azules, todos perfectos, no existía la diversidad, no podías elegir. La elección era entre iguales, daba igual lo que uno quisiera ser; los pensamientos, el cuerpo, el alma, la vida, todo era según el azul de los cuentos. La verdad es que era todo tan azul que parecía gris, el gris que hace que todo sea eternamente lo mismo, sin diferencia, sin libertad de crecer o de elegir.

Los más viejos del lugar, cuentan que un día nació un niño “no azul”; era un ser diferente, los colores, los matices, las formas, todo era distinto. Se le consideró un niño “raro”, hasta que nació el siguiente y el siguiente y así todos iban naciendo con formas y colores diferentes; pero no sólo eso, sino que pensaban diferente, tenían sentimientos diferentes, no eran perfectos pero lo sabían, conocían la diferencia de su existencia con respecto a todos los azules. Esos niños fueron creciendo, cada vez había más e iban convirtiéndose en príncipes y princesas de todas las formas y colores: unos más altos, otros más delgados, todos con sus diferencias e imperfecciones. Unos más listos, otros más guapos, otros menos favorecidos, cada uno nacido de una paleta de colores diferente. Llegó un momento en que todos los habitantes del país azul dejaron de ser azules, todos se convirtieron en seres de razas, culturas, formas, mentes y colores diferentes. Esos mismos ancianos relatan que un buen día un príncipe de múltiples colores, unos más hermosos que otros, se sintió feliz, llegó a experimentar la dicha de sentirse a gusto y conforme consigo mismo. Dicen que se miró en el espejo de los demás y que se reconoció diferente pero que se vio hermoso. El príncipe supo reconocer su personalidad, supo ver lo que le hacía diferente a los demás, sintió tener un alma, un espíritu que alimentaba su existencia y, no sólo eso, sino que reconoció que había evolucionado. Dicen que experimentó el saber cómo había sido capaz de transformar su niñez, que siempre había soñado con ser un príncipe azul, sintiéndose triste y apagado por no serlo, en su nueva realidad de colores imperfectos, pero supo entender que esa combinación única que le hacía genuino, diferente, exclusivo. Vio en ese espejo su propia evolución y le satisfizo mucho más lo que estaba viendo que aquellos mundos azules que habían poblado su imaginación y que estaban tan, tan lejos de la realidad. Desde aquél día nadie quiere ser azul, todos sueñan con ser lo que sean capaces de llegar a ser por sí mismos. Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado”.

lamadriddiario@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.