Confinados para el fin

Dicen los italianos que en la guerra (con armas) se muere más, hay más heridos y se pasa peor. Esto es rigurosamente cierto, salvo para los que han sufrido pérdida de familiares o están pasando por lo peor de la enfermedad. Para el resto, para los que libramos la batalla librándonos del virus, estos días nos tienen que hacer sentir que todo lo que hacemos, nuestro confinamiento, tiene un fin y es el de acabar, de una vez por todas, con esta pandemia.

Para las familias medias, las que tenemos dos o tres miembros (2,5 es el número de residentes por hogar en España), y que no tenemos obligaciones sanitarias, policiales, militares o de otra índole, este es un tiempo de reposo activo, de teletrabajo en muchos casos y también dedicado a poder reflexionar sobre nuestro modo de vida, sobre la libertad que tenemos (en condiciones normales) y que ahora sentimos que es tremendamente valiosa. Para admirarnos ante las innumerables muestras de solidaridad que se despliegan por parte de todos los que pueden y para aplaudir, aplaudiéndonos, por ese personal sanitario que se está dejando la piel, la salud y la vida por ayudar a otros y cumplir su misión con el mayor de los compromisos; no se puede pedir más.

Los que somos “simples” empleados, empresarios, escolares, jubilados, todos estamos obligados a recluirnos en una “cárcel” que nos es conocida, en el espacio físico, y tremendamente desconocida en el de la paciencia. Sabemos que ahí fuera, con su estrategia guerrillera, hay un enemigo cobarde, maligno, tóxico, que nos puede enfermar o incluso matar y nuestra lucha sólo puede ser pasiva, el mejor daño que podemos infringirle es no dejándole que nos dañe a nosotros.

Los que tenemos hijos en edad escolar, o mayores de los que cuidar, debemos aumentar nuestra dosis de paciencia, imaginación y creatividad para ayudarles a ellos a digerir mejor estos tiempos tan desatinados. Los estudiantes están aprendiendo otro modo de aprender, asumiendo más su parte de responsabilidad y disponiendo de más tiempo para el ocio, al prescindir de los desplazamientos. En ese tiempo el ocio son los juegos, la lectura, conversaciones ricas en temas que no son habituales y, por supuesto, televisión y redes sociales en los más mayores. Hablando de éstos, de los mayores, con ellos el cuidado exquisito y toda precaución es poca, además del mimo y estar, más que nunca, pendientes de ellos, de su necesidad de afecto; ellos son los grandes perjudicados en esta crisis.

Sí, los más desfavorecidos en este confinamiento, son las personas mayores que viven solas, aisladas del resto del mundo, conectadas, en el mejor de los casos por alguna herramienta tecnológica, pero cuidando de ellos mismos o con alguna ayuda externa para lo más esencial, en función del grado de dependencia. Para todos ellos quiero hacer llegar, en lugar de aplausos, caricias de afecto y de cuidado. Muchas caricias para sus cuerpos, de más o menos añada, pero sobre todo caricias para el alma, para sus emociones y sentimientos. Tiene que haber algún de modo de gritarles que no están solos, que nos sentimos plenamente identificados y que el mejor modo de luchar contra el virus es haciéndose fuertes, sintiendo y creyendo que nada podrá doblegarles. La cara débil es la peor faz que podemos presentarle a Mr. Hyde, en forma de virus; desde nuestra fortaleza siempre podremos enfrentarnos mejor y, en cualquier caso, lo haremos con mayores dosis de felicidad y satisfacción. Los héroes (sanitarios, policía y ejército), sobre todo, están luchando por vosotros. Ahora son las 20.00 horas, me voy a aplaudir…

Nuestro fin, el de todos, es cumplir al máximo con las medidas de caución frente a estos mutantes alienígenas que pretenden conquistar la Tierra. Nuestro fin es su final y en una sociedad tan socializada como la española debemos cerrarnos a cal y canto; Santiago y cierra España, ciérranos hasta que no quede un solo virus por exterminar. ¡A nuestra salud!

lamadriddiario@gmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .